Estoy aquí pensativa y callada.
He leído durante unos 20 minutos,
apenas si me he concentrado.
La gente se ocupaba en dialogar.
Te he sentido muy cerca
canturreando una de tus canciones.

Estoy aquí pensativa y callada.
Dejé de leer y he tomado el bolígrafo.
Saqué el cuaderno y me he puesto a escribir.
Tú estabas ocupado en lo tuyo,
trabajando y
canturreando una de tus canciones.

Estoy aquí pensativa y callada,
con cierto aburrimiento, ¿no me lo notas?
Apenas se me pasa el tiempo.
Te he sentido con tu sentido del humor,
replicando con genio y, cómo no,
canturreando una de tus canciones.

Estoy aquí pensativa y callada.
Te he escuchado conversar
sin proponérmelo y
me he querido colar en la plática; mas
no salgo fuera de mi burbuja, mientras tú sigues
canturreando una de tus canciones.